lunes, 7 de julio de 2014

Valls

Después de esa noche mágica que os he descrito ya, llegó un amanecer extraño, profundamente triste, protagonizado por las lágrimas que me asaltaban a cada minuto. Mi cabeza no sabía procesar la emoción y estaba compungida. El remedio pasó por las manos de mi amiga Sole, que desde hace un tiempo sabe interpretarme a la perfección. _"Nos vamos a mi casa", me dijo. _"Tengo un montón de planes, te garantizo que nos lo pasaremos genial" y no mentía, doy fe.
Lo primero que hice fue conocer a mi nueva familia de adopción, son encantadores y me trataron como a una reina. Espero poder devolver tantísima amabilidad algún día.

4 comentarios:

  1. Cuanto me alegra que hayas contactado con Sole, que debe de ser estupenda, y luego con su familia, que lógicamente será como ella, por aquello de que bendita sea la rama que al tronco sale..... Muchos besos

    ResponderEliminar
  2. Hola family! Vosotras si que sois estupendas. Que te vinieras a casa fue una maravilla. Y te tratamos como tu te mereces! No tienes que devolver nada, ya lo haces cada dia con tu amistad y tu cariño. Y mi madre encantada de que le haya salido otra hija tan maravillosa como tú. A ver cuando repetimos!

    PD: Piluca a ver cuando vienes a visitarnos. Barcelona y nosotras te estamos esperando. Un beso ;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sole, lo único que puedo añadir es: millones de gracias y millones de besos. Te quiero mucho amiga.

      Eliminar