Lo de esta ciudad y los mercados es tremendo. Hay montones de ellos, a cual más bonito.
Está el famoso mercado de la Boquería, con sus carnicerías mega limpias, sus pescaderías súper surtidas, sus fruterías llenas de productos exóticos y color; de todas las veces que lo he visitado, nunca he podido escapar sin comprar algo.
Luego tenemos también, la maravillosa cubierta, de hexágonos cerámicos, del mercado de Santa Caterina, y su llamativa estructura a base de vigas de madera que aún huelen a resina y a bosque, cuando entras.
Hay una gran cantidad de estos lugares que se encuentran en obras de rehabilitación, tienen todos el mismo estilo porque deben haber sido construidos en la misma época, y son preciosos. Estoy deseando que terminen para dejarme embaucar por sus puestos.
sábado, 30 de noviembre de 2013
viernes, 29 de noviembre de 2013
Extrapolación
Me encantaría que nos grabasen en video y poder vernos desde fuera. Descubrir mi comportamiento en el aula sería: no sólo divertido, sino también instructivo. Y llegaría a comprender tantas cosas.
Entre ellas mis inexplicables lesiones.
Es tanta la adrenalina que segrego durante las prácticas que si me lastimo no siento dolor. Lo sé porque en el momento en el que me corto no me doy ni cuenta, es cuando salgo de la clase cuando descubro sangre, uñas partidas, arañazos, rozaduras, o molestias de las que ignoro su origen. Ojalá con el paso del tiempo consiga aposentarme porque sino, voy a acabar en el Clinic.
Entre ellas mis inexplicables lesiones.
Es tanta la adrenalina que segrego durante las prácticas que si me lastimo no siento dolor. Lo sé porque en el momento en el que me corto no me doy ni cuenta, es cuando salgo de la clase cuando descubro sangre, uñas partidas, arañazos, rozaduras, o molestias de las que ignoro su origen. Ojalá con el paso del tiempo consiga aposentarme porque sino, voy a acabar en el Clinic.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Valor emocional
En Barcelona los hornos de pan son como en Gijón las zapaterías, hay uno por cada tres habitantes. Yo, que soy más golosa que presumida, tengo aquí mi perdición.
Hoy compré un bollo de lino redondo, muy bueno. Lo mejor fue cuando me dieron la posibilidad de cortarlo en rebanadas. Vi la máquina con la que lo llevaban a cabo y un escalofrío recorrió mi cuerpo. No había tenido morriña hasta ahora y os parecerá raro pero no la sentí por mi ciudad natal sino por California. Estuve allí en el año 1996, fue un viaje que marcó mi vida, y donde descubrí, por primera vez, la susodicha máquina. Nunca más la había vuelto a ver hasta hoy.
Sé lo extraña que resulta esta entrada pero tenéis que entender que el valor emocional de las cosas es distinto para unas personas que para otras, que nadie puede controlarlo y que depende de las circunstancias de cada uno.
Hoy compré un bollo de lino redondo, muy bueno. Lo mejor fue cuando me dieron la posibilidad de cortarlo en rebanadas. Vi la máquina con la que lo llevaban a cabo y un escalofrío recorrió mi cuerpo. No había tenido morriña hasta ahora y os parecerá raro pero no la sentí por mi ciudad natal sino por California. Estuve allí en el año 1996, fue un viaje que marcó mi vida, y donde descubrí, por primera vez, la susodicha máquina. Nunca más la había vuelto a ver hasta hoy.
Sé lo extraña que resulta esta entrada pero tenéis que entender que el valor emocional de las cosas es distinto para unas personas que para otras, que nadie puede controlarlo y que depende de las circunstancias de cada uno.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Formas de expresión
En Cataluña decir: El Joan o L' Agnès es correcto.
Cuando lo oí por primera vez me rechinaron los dientes, de pequeña me inculcaron que nombrar a alguien con el artículo personal delante es considerado vulgarismo.
Mi madre que es castellana, de Ávila para más señas, siempre dice que en Asturias se habla fatal, en cuanto a tacos y palabras malsonantes se refiere. Yo no la quería creer pero ha sido llegar a Barcelona y comprobarlo en carne propia. Estoy rodeada de gente muy joven, que suelen ser los que más abusan de estos términos, pues os aseguro que es muy raro oír algo disonante en una conversación.
El vivir aquí me ha servido para darme cuenta de lo que es, o deja de ser, realmente vulgar. Ahora sólo tengo que adoptar las buenas costumbres y abandonar las que traía, es decir, adiós a: "Cagoenmimantu" y hola a: "La María".
Cuando lo oí por primera vez me rechinaron los dientes, de pequeña me inculcaron que nombrar a alguien con el artículo personal delante es considerado vulgarismo.
Mi madre que es castellana, de Ávila para más señas, siempre dice que en Asturias se habla fatal, en cuanto a tacos y palabras malsonantes se refiere. Yo no la quería creer pero ha sido llegar a Barcelona y comprobarlo en carne propia. Estoy rodeada de gente muy joven, que suelen ser los que más abusan de estos términos, pues os aseguro que es muy raro oír algo disonante en una conversación.
El vivir aquí me ha servido para darme cuenta de lo que es, o deja de ser, realmente vulgar. Ahora sólo tengo que adoptar las buenas costumbres y abandonar las que traía, es decir, adiós a: "Cagoenmimantu" y hola a: "La María".
martes, 26 de noviembre de 2013
Pasos de cebra
En esta ciudad los pasos de cebra también son diferentes a los que hay en Gijón, por ejemplo.
En el Norte, el diseño consiste en dibujar bandas blancas y anchas ocupando la totalidad de la zona por la que se puede cruzar.
En la Ciudad Condal, la extensión del espacio habilitado para los viandantes viene marcado por cuadros blancos y en el medio hay una frase que reza así: "En Barcelona, 1 de cada 3 muertos en accidente de tráfico iba a pie. Atención todos somos peatones". ¡Ole!, sembrando conciencia.
En el Norte, el diseño consiste en dibujar bandas blancas y anchas ocupando la totalidad de la zona por la que se puede cruzar.
En la Ciudad Condal, la extensión del espacio habilitado para los viandantes viene marcado por cuadros blancos y en el medio hay una frase que reza así: "En Barcelona, 1 de cada 3 muertos en accidente de tráfico iba a pie. Atención todos somos peatones". ¡Ole!, sembrando conciencia.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Detalle
domingo, 24 de noviembre de 2013
Superado
Aunque el curso se terminase aquí ya habría valido la pena. Hoy, y después de muchos años de intentar que las magdalenas que hacía me quedasen medianamente decentes, lo he conseguido. Es todo gracias a mi maravillosa profesora de pastelería, la señora María José Mendizábal. He hecho 4 variedades: de naranja, de coco, de canela con sésamo y de chocolate con nueces. Observaréis que en la foto sólo hay tres, no podía esperar y me comí una. Estaba esponjosa, jugosa, deliciosa. ¡Yupi, ya sé hacer magdalenas!
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