viernes, 28 de febrero de 2014

La sacarosa

Desde que llegué a la escuela, ya he oído, en más de una ocasión, la expresión: _"Esto tiene tanta concentración de azúcar que es imposible que se estropee", haciendo referencia a una mermelada, a una leche condensada, o a un tocinillo de cielo. Pues ahora que yo he abandonado mi afición, tan tremendamente arraigada, de ingerir grandes cantidades de dulces, me da por pensar y me entra la duda: _"¿A ver si iba a estar mejor conservada antes que ahora?" _"¿A ver si me voy a poner pocha enseguida?" _"¿A ver si por querer hacerlo bien la fastidio?" Uy, me temo que el fin de mi abstinencia está cerca. ¿Os dais cuenta de que este argumento está prendido con alfileres verdad? Es la tentación la que habla por mí, ni caso, me mantendré fuerte.

jueves, 27 de febrero de 2014

Cabeza hueca

A estas alturas del curso y ya no sé que contaros, cada vez escasean más mis ideas. Si hay algún tema en concreto que queréis que toque, algún asunto en particular que os interese especialmente, alguna duda, alguna pregunta, os invitaría a que me la formulaseis. Porque sino, me temo que dejará de haber una entrada diaria para pasar a ser algo más espaciadas.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Los entresijos

No os podéis ni imaginar la cantidad de cálculos que hay que hacer, en un restaurante, si queréis que el negocio sea rentable.
Visto desde fuera podríais pensar que, si tienes un local de comidas, lo que más vas a hacer es cocinar. ¡Ay, pobres ilusos!, no me voy a poner en plan radical pero, casi os diría que, antes de encender ningún fogón habréis gastado la pila de la calculadora tres veces.

  1. Estandarización de recetas. Las paupiettes de lenguado con espinacas y velours de limón ¿qué ingredientes llevan?, ¿qué cantidad de cada uno de ellos has de poner en cada ración? ¿cómo se elaboran? y foto de presentación. ¿Verdad que cuando pedís vuestro plato favorito, esperáis que sea siempre igual? Eso de: _"Me encanta el pollo con arroz que sirven en este sitio", y de repente: _"Uy, hoy no nos queda arroz se lo pongo con patatas", o _"Es que no ha llegado el pollo se lo hago con ternera", o _"Verá, ahora el pollo con arroz se llama conejo con verduras" no mola nada. 
  2. El siguiente paso es el Escandallo, sí, menuda palabreja, pero te salvará de un fracaso. Consiste en calcular el valor, en euros, de la materia prima que lleva cada plato. Si te has currado el primer paso esto será coser y cantar. Multiplicarás los gramos de cada producto por su precio y obtendrás el número mágico.
Existen mil pasos: relevés, inventarios, pedidos, proveedores, alquiler, mano de obra, impuestos... pero por hoy no os voy a aburrir más, sólo quiero que la próxima vez que vayáis a un restaurante penséis en esto y lo valoréis.

martes, 25 de febrero de 2014

Nada nuevo bajo el sol

Existe una forma de hacer agricultura denominada biodinámica. Consiste en tratar el suelo, las plantas y los animales en conjunto. Es un tipo de agricultura en el que no se usan fertilizantes, pesticidas, o herbicidas artificiales. Y tienen un calendario particular basado en el movimiento de los astros y la influencia que ellos ejercen en el universo.
Este método se inició en Alemania en el año 1924. Pero yo creo que es algo que se viene usando desde que el mundo es mundo. ¿Qué la etiqueta se la pusieron en esa época?, de acuerdo, pero la forma de hacer las cosas se instauró mucho antes, seguro. Yo doy fe de ello porque en Sietes (el pueblo de mi familia paterna), cuando mi bisabuela era pequeña, año 1900, ya se actuaba así.
Cada casa tenía sus propios animales, las vacas eran llevadas a pastar a los praos a primeras horas de la mañana, se dejaban allí todo el día, segaban la hierba y abonaban las tierras; después esas fincas eran destinadas al cultivo. Y a la luna, se la otorgaba tanto poder que determinaba, incluso, el día en el que debías, o no, cortarte el cabello.

lunes, 24 de febrero de 2014

Pan

Alimento básico y fundamental de mi dieta. Yo no puedo vivir sin él. No sé comer nada sin pan, es que todo lo acompaño con un pedacito, y cuando digo todo quiero decir que: lo tengo presente en cualquier puré, carne, pescado, tortilla, queso, croqueta, ensalada...con miel, con chocolate, incluso con galletas y frutos secos... Me declaro una amante, apasionada, devota y fiel seguidora de este manjar.
El Viernes tuve mi primera clase teórica y en ella descubrí dos cosas que me sorprendieron mucho.
La Primera: cuando vi la masa fermentada, que mi profe había preparado el día antes, me pareció hermosa. La mayoría pensará: _"A Alicia se le va la pinza de una manera, ¿cómo va a ser bonita una masa de pan cruda?" No os lo voy a saber explicar pero aquella bola de harina y levadura, tan blanquita, esponjosa, redonda y lisa, fue vista a través de mis ojos como un cuadro, o una escultura, o un vestido bien confeccionado; era un trabajo manual sin defectos.
La Segunda: La profe explicaba que amasar un pan es una actividad de contacto, es decir, a medida que la trabajas ella te va diciendo qué necesita: más agua, más harina, más reposo...en ese momento, uno de mis compañeros preguntó: _"¿Puede mentirnos una masa?" La cara de mi profe era un poema, una mezcla de sorpresa, indignación y ofensa, la contestación fue acorde con su estado de ánimo: _"Una masa no miente nunca, eres tú, con tu ignorancia, el que no sabes entenderla".
Conclusión: ojalá llegue el día en el que yo consiga interpretar lo que me dice un pan.

domingo, 23 de febrero de 2014

Casa Gispert

Una tienda con encanto. Fue creada en el año 1851. Y conserva muchos de los elementos de esa época. Actualmente vende especias, mieles, frutos secos y derivados... Es una delicia perderse entre sus estanterías de madera. Pasear la vista por cada uno de los cajones en los que está perfectamente ordenada un montón de fruta seca como higos, dátiles, chufas, o ciruelas. Admirar sus cestos de esparto rellenos de nueces gigantes y preciosas, almendras con cáscara, avellanas humeantes. Acercarte a los botes de cristal que atesoran especias de colores y olores embriagadores. Y, al final del recorrido, descubrir su balanza y su horno de leña original. No tuve la suerte de verlo en funcionamiento pero ese contratiempo me obligará a volver.

sábado, 22 de febrero de 2014

Rarezas

Nos gusta complicarnos la vida de una manera. Tengo una conocida que está un poco obsesionada con la salud, la buena alimentación, el equilibrio entre vitaminas, minerales, aminoácidos...
Es bueno que nos ocupemos de esas cosas pero, ante todo, seamos lógicos por favor.
Lo primero que deberíamos tener en cuenta es que: aquello que nos aporta una  pastilla también se encuentra en los alimentos.
Me explico, esta chica suplementa su dieta con alicina, extracto de alcachofa, sal de magnesio, vitaminas y hierro, todo ello encapsulado en monísimas y carísimas pastillitas. Si tomase ajo en sus comidas, cocinase unas alcachofas, incluyese tofu en su alimentación, ingiriese hígado, o se acostumbrase a aumentar su dosis de fruta diaria, a demás de ahorrarse una pasta evitaría todos los recubrimientos y excipientes que llevan sus comprimidos.