miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lo tengo

¡Me lo han dado!
¿Sabéis lo genial que resulta conseguirlo?
Ser tú misma, y que alguien considere que eso es lo que le va bien, te llena de una satisfacción inmensa.
Ahora queda poner todo de mi parte para que nada salga mal.
Ya os iré contando como lo consigo.
De momento voy a disfrutar de esas maravillosas palabras que me dedicaron cuando me dieron la noticia: "Bienvenida al equipo", y entonces, mi capacidad pulmonar llegó a límites que ignoraba que pudiese alcanzar. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Siguiente paso

La búsqueda de trabajo es ya un trabajo en si mismo.
Tienes que seleccionar los lugares a los que dirigirte, crear un plan de acción y dedicarle horas.
Pero lo fundamental reside en prepararte psicológicamente para ser rechazado un número de veces muy superior, al número de veces que tendrás el gusto de ser aceptado.
Después de ponerlo por escrito soy consciente del paralelismo que existe con el arte de encontrar pareja.
Sabiendo que currar es muchísimo más fácil que ligar tengo que sentenciar: "Mamá, papá, aún hay esperanza".

jueves, 30 de octubre de 2014

Principio y fin

Existe un papel que afirma que soy cocinera. Yo aún no lo tengo muy claro, por eso, desde que me lo entregaron, lo consulto unas cuantas veces al día.


sábado, 18 de octubre de 2014

Xera

Creo que durante un año he perdido un poquito mi identidad; he querido adaptarme tanto al lugar donde vivía que he olvidado el lugar de donde vengo. Gracias al sonido en directo de esta canción, conseguí recolocar mi espíritu.

jueves, 2 de octubre de 2014

Conseguido

Curso terminado y prácticas superadas. Esta locura llega a su fin. ¿Y ahora qué? me pregunta todo el mundo. Ahora a echar currículums y a probar suerte. La primera opción es Barcelona, pero si aquí no me necesitasen mi radio de acción cambiaría, sin ataduras todo es más fácil, soy ciudadana del mundo y lo tengo aún sin explorar, así que, el tiempo dirá.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Así no

Se acerca el fin. Aún me quedan 6 larguísimos días, cada uno de ellos con su jornada de 16 horas correspondiente. Suena a exageración, lo sé, pero es lo que hay.
El local en el que estoy ahora no es para mí. No me gusta la filosofía, ni el producto, ni la manera de hacer las cosas. No encajo y eso trae consigo la incomodidad de todos.
Lo fundamental es: no tirar la toalla antes de tiempo, aguantar, decir que sí y ser dura; una verdadera roca.
A estas alturas ya nada importa, da igual si lo hago bien o mal, da igual si aprendo o no, da igual si hay motivación o lo contrario. Lo importante es tragar sin que el sabor amargo de la píldora roce tus papilas gustativas; no vaya a ser que un pequeño residuo logre estropear tu sentido del gusto. Gusto por la cocina, los guisos, el chup-chup a fuego lento, la producción, el equipo, el objetivo común, la implicación.
Y mirar hacia adelante para poder vislumbrar ese pequeñísimo punto de luz al final del túnel que me dota del impulso suficiente para seguir mi camino. Sea cual sea, porque después de esta experiencia he de volver a replantearme si valgo para esto, o tampoco.

jueves, 11 de septiembre de 2014

11 de Septiembre

Ha sido mi primera Diada y he vivido cosas que me han resultado, cuanto menos, chocantes.
La primera: había montones de catalanes reunidos en la Plaza de España.
La segunda: las banderas son tan parecidas que en un momento dado no se sabía que símbolo era el que se deseaba plasmar.
La tercera: oír a Artur Mas decir que se siente orgulloso de ser el presidente de este país, deja entrever (desde mi punto de vista) un ligero complejo de inferioridad.
En cuanto a mí, me he vestido con una camiseta amarilla y he ido de un lugar a otro de la concentración, sin ayudar a formar ninguna línea perfecta. Fui mi propia representante, un pequeño punto en medio de toda aquella marabunta, la nota discordante, el lunar junto a la boca.